Recetas
Coulant de chocolate con corazón fundido
Bizcocho tierno y un centro de ganache que se derrama al abrirlo. Una receta de chocolate para meter la cuchara.

Coulant de chocolate con corazón fundido
Bizcocho tierno y un centro de ganache que se derrama al abrirlo. Una receta de chocolate para meter la cuchara.
4 unidades · 20 min de preparación · 1 h de frío · 12–15 min de horno
Ingredientes
- Para el corazón fundido:
- 60 g de chocolate negro de repostería (60–70 % de cacao)
- 60 ml de nata para montar (mínimo 35 % de grasa)
- Para el bizcocho:
- 100 g de chocolate negro de repostería (60–70 %)
- 80 g de mantequilla, más un poco para los moldes
- 2 huevos M
- 60 g de azúcar
- 30 g de harina de trigo
- 1 pizca de sal y cacao puro para los moldes
Necesitas 4 moldes individuales aptos para horno de unos 150 ml. Contiene huevo, leche y gluten.
Paso a paso
- Prepara el centro. Calienta la nata hasta que empiece a humear. Viértela sobre los 60 g de chocolate picado, espera un minuto y mezcla. Refrigera aproximadamente 1 hora, hasta que esté firme para formar 4 porciones con una cucharilla; si aún está blanda, dale más tiempo.
- Prepara el horno y los moldes. Precalienta a 180 °C, con calor arriba y abajo. Unta los moldes con mantequilla y espolvorea cacao; retira el exceso.
- Haz la masa. Funde los 100 g de chocolate con los 80 g de mantequilla al baño maría y deja templar. Bate los huevos con el azúcar hasta integrarlos, añade el chocolate templado y termina con la harina tamizada y la sal.
- Rellena. Reparte la mitad de la masa entre los moldes, coloca una porción fría de ganache en el centro de cada uno y cubre con el resto. No los llenes por encima de tres cuartos.
- Hornea y sirve. Hornea 12–15 minutos: los bordes y la superficie deben estar cuajados. El tiempo cambia según el horno y el molde. Reposa 2 minutos, pasa un cuchillo fino por el borde y desmolda con cuidado. Sirve enseguida.
La clave del corazón líquido: usa la ganache bien fría y totalmente cubierta de masa. El centro fundido lo pone el chocolate; no hace falta dejar el bizcocho crudo. Si lo dejas enfriar, el relleno espesará.
Imagen ilustrativa generada con IA.