Historia · México

Huitlacoche: cuando al maíz le sale un hongo y alguien pide otra ración

Parece una cosecha que ha salido mal. Puede acabar en una quesadilla. Entre las dos cosas hay un hongo y una manera distinta de mirar la comida.

Recreación de una mazorca con las agallas grises del huitlacoche
Recreación creada con IA

La mazorca que cambia el menú

Si esperabas filas perfectas de granos amarillos, esta mazorca tiene otros planes. Digamos que no ha venido a posar para una lata de maíz dulce. Entre sus hojas aparecen bultos hinchados, de un gris plateado que parece pedir explicaciones.

Las tiene. El responsable es Ustilago maydis, un hongo que infecta el maíz y modifica sus tejidos. Los granos afectados forman esas masas llamadas agallas. No son pequeñas setas plantadas entre los granos, aunque la imaginación quiera ponerles sombrero.

Un problema para el cultivo. Una posibilidad para la cocina.

Para quien busca cosechar maíz sano, la infección puede significar pérdidas. Pero en México el huitlacoche tiene otra historia: se vende como alimento y se aprecia en la cocina. La misma mazorca puede provocar un disgusto o abrir el apetito, según qué esperabas encontrar en ella.

La pregunta curiosa no es solo «¿eso se come?». También es «¿por qué hemos decidido que tiene tan mala pinta?».

¿A quién se le ocurrió probarlo?

Su uso alimentario tiene raíces en Mesoamérica. Eso nos sitúa en una tradición, pero no nos proporciona el nombre de una persona ni la fecha del primer bocado.

Las fuentes consultadas no identifican a un inventor. Sería tentador escribir una escena con alguien hambriento, una mazorca extraña y un descubrimiento accidental. Sería también inventarla. Podemos contar lo que sabemos sin ponerle diálogo a quien no conocemos.

Recreación de una persona cocinando huitlacoche con cebolla en una sartén
Recreación de cocina creada con IA

Y entonces llega la quesadilla

El huitlacoche tiene un sabor terroso, con notas que recuerdan a las setas. En la cocina mexicana aparece en quesadillas, tacos y sopas; también ha encontrado sitio en platos contemporáneos.

Una tortilla caliente y un relleno oscuro bastan para cambiar la primera impresión. El aspecto de la mazorca parecía anunciar una avería; el plato invita a pedir un segundo bocado.

Recreación de quesadillas abiertas con relleno oscuro de huitlacoche y queso
Recreación del plato creada con IA

La curiosidad también tiene criterio

Hablar de este hongo comestible no significa que cualquier moho del maíz lo sea. Para probarlo en casa, lo sensato es comprar huitlacoche destinado a alimentación, fresco o en conserva, a un proveedor fiable.

Y ahora viene la pregunta difícil: después de ver la quesadilla, ¿seguirías descartando la mazorca? Se permite empezar con «qué asco» y terminar con «pásame otra».

Fuentes de referencia

Hechos antes que leyendas.

Universidad de Wisconsin–Madison

El hongo, su aspecto, sabor y origen alimentario mesoamericano.

Consultar fuente
Molecules (2023)

Importancia cultural y usos culinarios en México.

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