
Juego de sartenes Tefal con mango extraíble
Una opción versátil para los crepes y otras preparaciones del día a día. Al retirar el mango, las tres sartenes se apilan y ocupan menos espacio al guardarlas.
Harina, leche, huevos y una sartén. Parece poca cosa, hasta que aparece el primer crepe dorado. Los hacemos finos, tiernos y con limón y azúcar: el relleno no necesita taparlo todo.
Ingredientes y pasos ↓

Pon la harina, los 10 g de azúcar y la sal en un cuenco. Haz un hueco en el centro, añade los huevos y empieza a mezclar con unas varillas. Incorpora la leche poco a poco: primero una pequeña cantidad para formar una crema espesa y luego el resto.
Añade los 20 g de mantequilla derretida y templada. Mezcla hasta obtener una masa fluida. Si quedan grumos, pásala por un colador o utiliza una batidora unos segundos.

Tapa el cuenco y deja reposar la masa 30 minutos en la nevera. Después remueve suavemente. Si ha espesado tanto que no se extiende al inclinar la sartén, añade leche de cucharada en cucharada, mezclando cada vez.

Calienta una sartén antiadherente de unos 22 cm a fuego medio. Engrasa con una película muy fina de mantequilla, sin dejar charcos.
Retira un momento la sartén del fuego, vierte unos 40 ml de masa y gírala enseguida para cubrir el fondo con una capa fina. Devuélvela al fuego. Ajusta la cantidad en el siguiente crepe si sobra masa o quedan huecos.

Cocina la primera cara unos 45–75 segundos, según el fuego. Cuando la superficie pierda el brillo húmedo y los bordes empiecen a despegarse, pasa una espátula fina por debajo y dale la vuelta. Cocina la segunda cara unos 20–40 segundos, hasta que quede cuajada.
Apila los crepes en un plato y cúbrelos con un paño limpio para que conserven la flexibilidad. Remueve la masa antes de cada tanda y vuelve a engrasar ligeramente solo cuando lo necesites.

Reparte un poco de azúcar sobre cada crepe caliente y añade unas gotas de limón al gusto. Dóblalo en cuatro o enróllalo y sirve enseguida.
También puedes acompañarlos con fruta, mermelada o chocolate. Para una versión salada, elimina los 10 g de azúcar de la masa; seguirá siendo un crepe de trigo, no una galette de sarraceno.
Sartén antiadherente de unos 22 cm, espátula fina, cuenco, varillas, báscula y un cucharón pequeño. La batidora es útil si quedan grumos. Encontrarás nuestra selección de utensilios en el apartado Herramientas.

Una opción versátil para los crepes y otras preparaciones del día a día. Al retirar el mango, las tres sartenes se apilan y ocupan menos espacio al guardarlas.

Su borde bajo facilita introducir la espátula y dar la vuelta a los crepes. Con el repartidor de masa y la espátula de madera, es una opción dedicada a quienes disfrutan preparándolos a menudo.
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Los tiempos y el rendimiento son orientativos: cambian con la sartén y el grosor de cada crepe. Receta redactada para La Cocina Rara Lab; imágenes de presentación, de los pasos y de los utensilios generadas con IA.